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El formato más grande de la serie. Equivale a 16 hojas tamaño carta juntas. Ideal para planos de arquitectura de proyectos completos, plantas generales, cortes y elevaciones a escala 1:50 o 1:100 que requieren máximo detalle.
La mitad exacta del A0. El formato más solicitado para planos de arquitectura e ingeniería en Chile. Cabe en la mayoría de los tubos porta-planos estándar y es aceptado en todos los organismos públicos bajo Norma ISO 216 DIN-A.
La mitad del A1. Muy usado para detalles constructivos, planos de especialidades y planos de instalaciones donde el nivel de detalle importa más que la escala global. También habitual en presentaciones y anteproyectos.
El doble de una hoja carta. El más compacto de la serie. Ideal para detalles de pequeño formato, planos de ubicación, cuadros de superficie, especificaciones técnicas y documentos complementarios que acompañan un expediente mayor.
| Formato | Dimensiones | Tipo de Impresión | Precio (CLP) |
|---|---|---|---|
| A0 | 118,9 × 84,1 cm | Color | $7.700 |
| A0 | 118,9 × 84,1 cm | Blanco y Negro | $6.380 |
| A1 | 84,1 × 59,4 cm | Color | $4.840 |
| A1 | 84,1 × 59,4 cm | Blanco y Negro | $3.520 |
| A2 | 59,4 × 42,0 cm | Color | $4.400 |
| A2 | 59,4 × 42,0 cm | Blanco y Negro | $2.640 |
| A3 | 42,0 × 29,7 cm | Color | $2.640 |
| A3 | 42,0 × 29,7 cm | Blanco y Negro | $1.980 |
Solo ploteo de planos arquitectónicos, ingeniería, NO deben contener imágenes JPG, PNG, BMP
El sistema de formatos de papel que hoy conocemos como ISO 216 tiene su origen en Alemania. En 1786, el científico Georg Christoph Lichtenberg describió por primera vez la propiedad matemática que hace especial a esta familia de formatos: si la relación entre el lado largo y el lado corto de una hoja es igual a la raíz cuadrada de 2 (aproximadamente 1,414), al doblar la hoja por su lado largo se obtiene exactamente la mitad del área con la misma proporción. Esta elegante propiedad fue la base del estándar alemán DIN 476, formalizado en 1922 por el Deutsches Institut für Normung (DIN), que definió la serie A con el A0 como punto de partida: una hoja de exactamente 1 m² de área.
Antes de la estandarización existían decenas de tamaños de papel distintos según el país, la imprenta o la industria, lo que generaba enormes ineficiencias: archivos incompatibles, desperdicios de papel y errores en la reproducción de documentos técnicos. La norma DIN-A resolvió estos problemas de un golpe al establecer una lógica de escalado perfecta entre formatos.
La adopción fue tan exitosa que en 1975 la ISO (Organización Internacional de Normalización) la publicó como norma internacional bajo el nombre ISO 216, siendo hoy el estándar oficial en más de 160 países. Su principal excepción notable son Estados Unidos y Canadá, que aún utilizan el sistema Letter/Legal.
En planos técnicos, la propiedad 1:√2 es fundamental: permite reducir o ampliar entre formatos consecutivos (por ejemplo de A1 a A2, o de A2 a A0) sin distorsionar la escala gráfica. Un plano dibujado a escala 1:100 en A1 mantiene una escala proporcional predecible al ser copiado en A0 o A2. Por ello, en Chile los organismos como la Dirección de Obras Municipales (DOM) exigen que los expedientes de permisos de edificación y regularizaciones bajo la Ley 20.898 sean presentados en formatos DIN-A, siendo el A1 y el A2 los más frecuentes para planos de arquitectura y el A3 para cuadros de superficie y planos complementarios.
Regla de oro de la serie A
A0 (1 m²) → A1 = ½ A0 → A2 = ½ A1 → A3 = ½ A2 → A4 = ½ A3
Todos con proporción lado largo / lado corto = √2 ≈ 1,414